Entramos oficialmente en FALLAS. Para muchos ese periodo comenzó hace como 2 semanas, cuando despedimos el mes de febrero con la primera mascletá del 2017 y los niños empezaron a comprar sus petardos para divertirse en su tiempo libre. Pero la realidad es otra. Las Fallas empiezan este 15 de marzo con la plantá -si el tiempo lo permite-, por lo que nosotros, desde gastroagencia.es, nos hemos decidido a hacer un breve pero imprescindible ranking de cosas que no puedes dejar de hacer en las FALLAS.

Así que, ya seas valenciano, de la meseta o del extranjero (que este año entre ser Patrimonio UNESCO y que las fiestas caen en finde se esperan muchas visitas), coge papel y boli y ve anotando para luego ir tachando de tu lista cada una de las cosas que hagas. Apunta:

1- Comer buñuelos

¡No será porque no hay puestos de buñuelos y churros repartidos por toda la ciudad! En Fallas siempre hay una o dos tardes de ponerse hasta arriba de chocolate con buñuelos, y si quieres saber donde, puedes consultarlo aquí.

2- Tirar petardos

Si has crecido en Valencia, de niño habrás tenido tus momentos gamberros con petardos de por medio. Ya es hora de recuperar esa ilusión y comprarte un paquetito para disfrutarlo. Aunque sean unos simples chinos. 

3- Ir a una mascletà

A una o a dos o a tres. De la mascletà uno nunca se cansa. Esa cervecita previa de espera, esa unión con amigos y toda la gente de Valencia en un mismo lugar para compartir una misma pasión. A las 14h, en Valencia, es la hora sagrada de la mascletà.

4- Ir a un verbena

Suene La Bomba de King África o Paquito el Chocolatero, estar en una verbena es toda una experiencia fallera imprescindible. Muévete por Conde Altea, por el centro o por Aragón, es donde más ambiente encontrarás para pasar una noche de desenfreno valenciano con la ¿mejor? música…

5- Ir de foodtrucks

La moda de los foodtrucks llegó hace un par de años. Y no es por nada, pero en gastroagencia.es fuimos pioneros en montar un evento de este tipo. Por si no lo sabías, este año cumplimos la III Edición. y lo hacemos en la Plaza Brujas, justo detrás del Mercado Central. 8 vehículos, barra, ambiente fallero y la mejor comida de todo tipo para pasarlo en grande de día y de noche.

6- Recorrerte Valencia viendo los monumentos

Entre el 15 y 16 de marzo se deciden cuáles son las fallas ganadoras de cada sección, así que lo ideal es encontrar esa lista el día 17 y darse toda una vuelta por Valencia viendo las mejores de la sección Especial. Aunque hay quien prefiere encontrar el encanto y la magia de la artesanía en monumentos más humildes. Hay opciones para todos los gustos, pues son casi 800 monumentos por ver.

7- Las luces de Ruzafa

Este es otro de los atractivos imperdibles de las Fallas. Las luces de cada barrio son una maravilla, pero si hay una zona que destaca por enormes obras faraónicas de luz, esa es el área de Ruzafa. Uno de los barrios de moda y más cosmopolitas de la ciudad, es también el centro de la atención a la hora de dar los premios al mejor encendido. La rivalidad entre Sueca y Cuba es toda una tradición.

8- Hacer una paella

Casi todas las fallas dedican una tarde o noche ha montar hogueras en la calle para luego hacer el tradicional concurso de paellas. Seas o no de Valencia, haz lo que puedas para ingeniártelas y que te dejen formar parte de este bonito reto. Además, como la paella de uno mismo, no hay ninguna…

9- La Nit del Foc

Si, todas las noches de Fallas (las oficiales, las que van del 15 al 19 de marzo) hay castillo. Pero si hay uno que nadie se puede perder, ese es el último. El 18 de marzo, ya de madrugada (sobre la 1;30h) llega el momento culmen de las noches especiales de Fallas. La Nit del Foc es todo un espectáculo de luces que nunca deja indiferente a nadie. 

10- Ver una buena cremà

Este año no hay excusa. Si vienes de fuera, las Fallas caen en fin de semana, y en la mayoría del resto de España, el lunes 20 de marzo es festivo, por lo que se da la circunstancia ideal para no perderse la traca final de unas Fallas: la cremà. Asegúrate de elegir una buena falla, ve con tiempo para coger buen sitio, y procura no sofocarte con las llamas. El espectáculo esta asegurado, y las lágrimas, en muchos casos, también. Después toca cantar el himno regional cogidos de la mano y rodeando las brasas restantes.