Como todos sabemos, el desayuno es la comida más importante del día, ya que de ella dependerá nuestro buen y eficiente rendimiento. Algunas de las consecuencias de no romper el ayuno en que el cuerpo se mantiene durante la noche, pueden ser decaimiento, mal humor, problemas de concentración y bajo rendimiento físico e intelectual.

Sin embargo, la estresante rutina diaria puede que nos impida disponer del tiempo suficiente y necesario para proveernos de una buena alimentación desde las primeras horas. Estas recetas te ayudarán a solucionar este problema para que puedas enfrentar cada día lleno de energía.

1. Batido de yogur con frutas

Mezcla o licúa una taza de yogur griego con frutas tales como banana o bayas, y ½ taza de líquido. Algunas opciones son leche, zumo o agua de coco. Puedes prepararlo la noche anterior y dejarlo en el frigorífico.
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2. Desayuno nutritivo con avena

La noche anterior mezcla: ½ taza de leche, 1/3 de taza de avena, ½ plátano, ¼ de taza de nueces picadas y una pizca de canela. Coloca la preparación en un recipiente con tapa. A la mañana siguiente, puedes calentarla o comerla fría.

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3. Quinoa dulce con frutas

La noche anterior cocina la quinoa de acuerdo con las instrucciones indicadas en el paquete, pero reemplaza el agua por alguna leche. Condimenta con un poco de nuez moscada o canela en vez de usar sal y pimienta. Por la mañana, añade fresas, frambuesas o arándanos, y nueces picadas.

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4. Torres de manzana con mantequilla de almendras y granola

Lava bien las manzanas. Si no te gusta la cáscara, puedes pelarlas. Quítales el centro y rebánalas para obtener finas rodajas. Úntalas con mantequilla de almendras (receta) y rocíalas con almendras. Apílalas para formar torrecitas.

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5. Budín de semillas de chia y almendras

Coloca en un recipiente 2 tazas de leche de almendras, ½ taza de semillas de chia, ½ cucharadita de extracto de vainilla, 1 o 2 cucharadas de miel orgánica. Mézclalo hasta que comience a espesar. Refrigera la preparación durante la noche. Al día siguiente, revuelve bien antes de comerla. Por encima, colócale las frutas que más te gusten. Algunas opciones son arándanos o ciruelas. También puedes añadir almendras, nueces u otros frutos secos.

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