Con la fusión de la cocina mediterránea y asiática por bandera aterriza en la Gran Vía Marqués del Turia el segundo establecimiento de este innovador concepto de restauración

Una carta llena de pequeños placeres, un ambiente peculiar y acogedor para disfrutarlos y la tan ansiada sensación de equilibrio entre la calidad y el precio. Esas han sido las señas de identidad que han hecho del restaurante ‘A Contracorriente’, una de las sensaciones de la temporada en la exigente zona de la Avenida de Aragón. Empujados por la buena respuesta de un público con paladar y criterio, los dos emprendedores valencianos Pedro y Alex se atreven con su segundo establecimiento tras abandonar sus puestos como auditores en la consultora Deloitte.

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Los necesarios mini kebabs de paletilla de cordero a baja temperatura con salsa tzatziki, el Salmón osmotizado con ponzu, arroz salvaje y caramelo de teriyaki, o los Bombones crujientes de foie-micuit tienen dos elementos comunes. El primero, su origen y uno de los ‘santo y seña’ de este establecimiento; la máxima calidad que ofrecen los mercados tradicionales valencianos, como el mercado central. El segundo, las manos de un reconocido chef como Rafa Delmonte, que proviene del grupo Copenhague. La inquietud que caracteriza a Delmonte con su vocación hacia lo vegetariano está presente en la carta con algunos bocados como el Wok de arroz japonés con buñuelo de berenjena y salsa ponzu.

Pero si se tratara de un solo deseo, de un nombre entre la emulsión de sabores de la carta, éste sería el de tartar, con dos posibles apellidos. El primero más suave, cuidado hasta el detalle sobre la base de la calidad de su materia prima: el Tartar de atún rojo con aguacate, mango sobre algas wakame con helado de sésamo negro; ideal para maridar con uno de los vinos de la precisa bodega, que apuesta por la calidad y el espíritu joven del sabor experimentado. La otra gran apuesta es la intensidad del bocado de steak tartar de buey con toque crujiente y sésamo, derivado del maki de buey que tanto éxito ha tenido en el primer local ‘A Contracorriente’.

UN DISEÑO Y TRES AMBIENTES

Entre lo rústico y lo industrial. Escaleras de madera, paredes enladrilladas, barras, murales o pinturas. Son elementos dentro de un ecosistema de refugio, de ‘sentirse en casa’. La terraza cubierta y el ‘altillo’, lugar ideal para cenas de grupo con proyector, son otros de los grandes valores añadidos tras el rediseño integral llevado a cabo por los propios socios.

EL SERVICIO Y LA MERITOCRACIA

¿Cuál es la mayor garantía de buen servicio que puede haber en un restaurante? Seguramente que sea el propietario quien le atienda. Una situación muy probable en ‘A Contracorriente’, que ha convertido en socio a alguno de sus empleados en una clara estrategia de empresa basada en la meritocracia.

PRECIOS Y MENÚS

¿Y cuánto me va a costar? Seguramente sea la siguiente pregunta. El rango de posibilidades se amplía gracias a los diferentes menús propuestos por la casa. Por un lado, menú de mediodía entre semana que parte de 9,90 euros por persona, con posibilidad de menú ejecutivo. Otra de las opciones de mayor acogida son los menús degustación de noches,  entre los que destacan el ‘menú tapeo‘ por 16,80 euros por persona, y el ‘menú degustación‘ por 21,50 euros por persona. En palabras de sus propietarios, “precios asequibles para el bolsillo joven con ganas de ir un paso más allá de lo habitual y agradable para el bolsillo adulto con la calidad y la innovación como prioridades”.

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