Sí, has leído bien, se llama La Terreta, así que imagínate su producto de dónde es… ¡¡brutal!! Pero… empecemos por el principio.

Todo empezó a través de una chica majísima que contactó con nosotros y nos habló de La Terreta y, siendo sinceros, desconocíamos este restaurante por completo. Indagando, indagando nos atrajo desde el minuto uno y decidimos reservar para probarlo. ¡Menos mal que lo hicimos!

Ubicado cerca de la plaza del Cedro, es un local mediano con mesas amplias y espacio entre ellas, algo genial para poder disfrutar mejor de su gastronomía y no comer con los de la mesa de al lado. La atención de su personal es magnífico. Simpáticos, atentos y, además, te explican cada uno de los platos, sus productos y todo lo que necesites saber de más. Fuimos muy bien recibidos y atendidos. Así como los demás asistentes del día, ¡que nos fijamos en ello! 

Ellos se definen como ‘Vinoteca i cuina de mercat’ y no es para menos. La gran oferta de vinos que tienen es maravillosa, vinos diferentes y valencianos, además varían los mismos contínuamente ofreciendo las novedades vinícolas del momento y aportando sabores nuevos. Pero vayamos al grano, a lo importante, a lo gastronómico… su cocina. 

LA-TERRETA

Nosotros probamos (2pax): 

  1. Tomate valenciano con ventresca, encurtidos y salazones: un clásico donde los hayan pero un gustazo impresionante de sabores. 
  2. Croquetas de jamón ibérico: solo diremos que hacía tiempo que no probábamos unas croquetas tan buenas y con tanto sabor como estas. ¡Además de buen tamaño! 
  3. Ensaladilla rusa casera: imprescindible en una comida de tapeo o picada. ¡Cuando hay producto bueno detrás, cómo cambia el sabor! 
  4. Pulpo a la llama con patata asada a las finas hierbas: ¡de muerte! y el pulpo hecho en su punto, ¡algo muy importante! 
  5. Para rematar la faena un sabroso y dulce browni de chocolate.

LA-TERRETA

Como veis, nuestra elección de platos fue básica pero tiene un motivo: si esto nos volvía locos, que son platos de siempre, no teníamos duda de que lo nuevo estaría a la altura. Y no nos equivocamos en absoluto. ¡Por cierto, las raciones tienen la medida justa para no salir rodando y no quedarte con hambre!

En definitiva, descubrir el Restaurante La Terreta ha sido genial y no cabe ninguna duda de que además de repetir, os lo recomendamos como una estupenda oferta de cocina de mercado y producto autóctono en el que sin duda repetirás experiencia.

LA-TERRETA

Para finalizar, nos gustaría resaltar un pequeño párrafo que tienen ellos como lema de vida y en lo que creemos y nos sentimos muy identificados: ‘Vive para ser feliz, disfruta del vino y de la gastronomía porque hay pocos placeres así en la vida, reúne a tu gente todas las veces que te sea posible y quédate solo con los buenos recuerdos sin olvidar lo vivido.