En las últimas semanas se hablado mucho de ‘La Moma Cova Gastronómica’ debido a un sorprendente hallazgo en el subsuelo valenciano. Este céntrico local de la Calle Corretgería 16 cuenta con mucha historia y secretos que revelar en su interior.

El último de ellos, un pasadizo subterráneo de la época romana que conecta el local con la Catedral de Valencia. Esta noticia ha tenido una enorme repercusión en los medios, lo que sin duda ha impulsado aún más a ‘La Moma’ como icono de la gastronomía y la historia de la ciudad.

Hoy, hablamos con su gerente Rafa Pérez Higón, para que nos cuente de primera mano cómo es ‘La Moma Cova Gastronómica’ tanto a nivel culinario como artístico y cultural. Y es que este espacio situado en la casco antiguo de Valencia, aúna diversas inquietudes que lo hacen más que interesante.

Cuéntanos qué historia tiene este céntrico local y como llegó a tus manos…

La Moma fue uno de los primeros locales con un diseño singular del centro histórico. Para eso hay que retrotraerse 18 años. Primero pasó por diferentes manos hasta recaer en mi familia, que lo gestionó hasta que hace dos años, soy yo la persona que se dedica de forma exclusiva a tomar todas las decisiones.

Estas semanas ha estado más de actualidad que nunca con el descubrimiento de un pasadizo secreto que conecta con La Catedral… ¿cómo ha sido ese hallazgo?

Fue un hallazgo fortuito la verdad. Todo vino motivado por el cambio del suelo que estábamos llevando a cabo. Como podréis imaginar, nos llevamos una gran sorpresa y decidimos hacerlo público, por lo que muchos medios se han hecho eco del descubrimiento.

En cualquier caso, el local ya tenía mucha historia, su propio nombre lo indica. ¿Quien era La Moma y porque es tan importante en Valencia?

El personaje de ‘La Moma’ forma parte de nuestra leyenda y tradición desde hace siglos y su danza pantomímica y lo que representa es sin duda la propia lucha individual que cada uno entre el bien y el mal.

Historia aparte, ¿qué se puede encontrar el cliente que visita La Moma a nivel gastronómico?

Observancia estricta en la calidad de nuestra materia prima y el constante intento de ofrecer una presentación en la que calidad, cantidad y presentación guardan una relación con el precio y esto dicho por nuestros clientes en diversos foros de opinión “excelente”.

¿Cuáles considerarías que son los platos estrella de La Moma?

Nuestro arroz meloso de marisco, la lasaña fiel a la receta mas antigua o nuestras carnes y pescados, que también merecen mención especial.

¿Tenéis menús de diario y de noche? ¿Cómo son y que acogida tienen?

Tenemos de mediodía y noche. Gustan muchísimo y la verdad que le damos muchas vueltas  antes de tomar decisiones os remito a la web www.lamoma.com para que el público pueda hacerse una idea de las propuestas que hacemos.

Al estar en pleno centro histórico pero también turístico, ¿cómo vivís la competencia con esos locales que solo se dirigen al turista y qué os diferencia de ellos?

A día de hoy mantenemos muchísima clientela de Valencia y sumamos los clientes internacionales a diario. Eso da siempre un lleno y un ambiente cosmopolita. Me gusta mucho ver esas diferencias juntas. Yo intento fidelizar al cliente viva aquí o este solo de paso, y la realidad es que te retroalimentas, pues hasta los turistas recomiendan a sus compatriotas nuestro establecimiento en su visita a Valencia. Por lo tanto, no hago distinciones nunca.

Los eventos y las exposiciones son otras de las iniciativas que normalmente tienen hueco en La Moma, ¿no es así?
 
Desde hace 19 años que monté una galería de arte siempre me ha gustado, así que como espacio no convencional tratamos de acercar y divulgar una manifestación más de lo artistas que somos los valencianos.  Yo diría que se ve, se siente y se oye. Somos así.