Luis, podemos empezar con tu presentación.

Soy Luis Ibáñez, Gerente de La Seu Catering y de L’Alquería de La Seu. Llevo 25 años de profesión en la hostelería.

Antes de entrar en detalles, queremos que nos cuentes un poco más de ti y de tu carrera en el mundo gastronómico.

Empecé en este mundo por casualidad. Estoy enamorado del mundo de la piel; mi padre tenía una fábrica de piel y yo empecé a trabajar en ella. Estudié administración y empecé a trabajar en hostelería. A raíz de ahí, mis jefes tenían puntos de venta, sobre todo quiscos en parques y jardines. Empecé a hacer montajes para conciertos, algo de catering y terminé compaginando la administración con las experiencias en los puntos de ventas, familiarizándome con el sector de los servicios, cosa que me encantó. Al final, acabé en esta emocionante área.

Queremos conocer a L’Alquería de La Seu. ¿Cómo ha sido la experiencia? ¿Cuántos años llevan funcionando?

Pues mira, L’Alquería de La Seu nace del cierre de La Arrocería de La Seu, el restaurante que teníamos en el Polideportivo El Saler. En este punto, nos encontramos con que teníamos una plantilla que funcionaba muy bien, una clientela muy fiel contando con nosotros por muchos años. Entonces, al final, buscamos un espacio para darle continuidad a ese proyecto. Sabíamos que era complicado, pero confiábamos en que nuestros clientes más fieles se atreverían a probar un sitio nuevo. Así, tomamos la decisión de apostar fuerte. Al final, todo funcionó. Estamos súper contentos, se está llenando el lugar semana a semana. Este es un sitio económico, donde se come muy bien.

Transcripción de Entrevista de L’Alquería de La Seu

Entre la gran variedad de arroces ¿cuál nos recomendarías en todas las ocasiones posibles?

Es una pregunta comprometida pero la respuesta es clara y te cuento. Yo creo que una de las claves del buen funcionamiento del negocio es tener una especialidad. Independientemente de que el servicio sea bueno, que el sitio sea agradable o que los precios sean competitivos, siempre ayuda que hagas algo a lo que la gente le llame la atención, que encuentren en cualquier sitio y dé de que hablar. La receta del arroz de pato y boletus meloso. Eso es, gloria bendita, lo que da de hablar a la gente y que hace que se corra la voz, generando una leyenda que nos trae clientes.

 Cuéntanos sobre el servicio de catering y su relación con el restaurante.

La verdad es que nosotros venimos del sector de los quioscos. De allí, saltamos al tema del catering, con cosas sencillas. Ahora hemos hecho una colaboración con unos cocineros de renombre para actualizar un poco la oferta gastronómica. Pero, de alguna manera, son cosas paralelas, que van de la mano.

La verdad es que, en el catering, estamos en un momento dulce. Después de pasar por una crisis importante, nosotros en su día apostamos por no vender a precio, sino seguir nuestra línea. Bajamos bastante las ventas, pero llevamos ya varios años, estamos consolidados como empresa. Esto nos permitió, un poco, el no tener la necesidad imperiosa de vender. Superamos la crisis y nos hemos consolidado. Ahora ha llegado la alegría, vuelve a haber trabajo. Por ello, estamos renovando la oferta gastronómica y la imagen. La plantilla, más profesional que nunca.

Transcripción de Entrevista de L’Alquería de La Seu

¿Cuál es el rol, la esencia gastronómica valenciana dentro de L’Alquería de La Seu? ¿Descríbeme eso en una sola oración?

Bueno, yo te diría tres palabras: arroz, arroz y arroz. Yo nací en Valencia, mis padres son de Valencia, mis abuelos y bisabuelos son de Valencia, de Campanar. Tres o cuatro veces por semana, he comido arroz y la verdad es que no me canso, me encanta el arroz.

Alguna frase, alguna recomendación. ¿Con qué quieres que se queden nuestros lectores, sobre L’Alquería, el catering y los proyectos que vienen en el corto y mediano plazo?

Pregunta difícil. Bueno, en el catering yo te hablaría un poco de innovar y el futuro. En el tema del restaurante, ha sido siempre algo tradicional, bien hecho, calidad, buen trabajo. Tampoco la idea es evolucionar aquí en cosas sofisticadas. Aquí no hemos inventado nada y tampoco pretendemos hacerlo. Simplemente queremos que la gente pueda disfrutar el sitio, que puedan pagarlo, que puedan venir con la familia, que puedan tener una mesa grande, que coman buen arroz, que disfruten del espacio, que pasen el día aquí.

Me comentabas, Luis, que La Seu tiene un programa de responsabilidad social. Me gustaría que profundizáramos en ello.

ACOVA. Esta es una asociación de discapacitados con la que tenemos, desde hace más de diez años, un convenio para ayudarles a insertarse en el mundo laboral. Es un centro de día que en su mayoría tiene pacientes con esquizofrenia, que es una enfermedad que tiene muy mala prensa porque estamos acostumbrados que, en las noticias, escuchamos cosas que hacen presupuestos esquizofrénicos. Estas personas están tratadas y son compañeros súper buena gente, responsables y puntuales. Estamos encantados con su trabajo. Cada día contamos más con ellos. Los clientes entienden que estas son personas a las que hay que darles una oportunidad. Al final, nos aporta mucho a todos el poder ayudar a personas que necesitan de nuestro apoyo.

Qué quieres que le quede al lector?

Cuando una empresa tiene alma y se da al cliente y todos los días procura mejorar para ofrecer algo nuevo, que esa filosofía prevalezca sobre toda la empresa, yo creo que la gente lo percibe. Somos conscientes de que no somos los mejores profesionales del mundo ni lo pretendemos. Somos modestos, humildes y sabemos hasta donde llegamos. Sin embargo, nos comprometemos a que la gente que viene a nuestra casa se sienta querida, atendida y lo que tengamos, se lo vamos a ofrecer.