El chocolate blanco no es chocolate, sí sí como lo oyes…toda tu vida has pensado que el chocolate blanco es algo que en realidad no es.

El chocolate uno de los alimentos más queridos, más necesitados y más buscados. Para desayunar, después de comer o durante el café. El chocolate nos hace felices, y además de verdad porque produce serotonina, la hormona de la felicidad. Hoy tenemos algo que contaros sobre el chocolate, ¿quieres saber qué es? ¡sigue leyendo!

He aquí la cuestión: ¿el chocolate blanco es realmente chocolate? para todos los que pese a leer el titular os seguís sin creer que el chocolate blanco no es chocolate aquí va la explicación. 

Pues bien, en la elaboración del chocolate blanco no se utilizan sólidos de cacao, sino manteca con aroma de cacao por lo que ya no se le puede considerar chocolate sino derivado del mismo. Para ganarse la denominación de chocolate debe contener 20% de manteca de cacao y no menos de un 14% de sólidos de leche. 

En realidad, si lo pensamos bien, el chocolate blanco no tiene nada que ver con el chocolate puro o con leche puesto que es demasiado dulce y no conserva ese punto amargo que ofrece el cacao. Además, el chocolate blanco no tiene tantos beneficios como el puro, este ya sabemos que es conocido por sus propiedades antioxidantes, aún así es rico en calcio y otras vitaminas como la A.  Y ojo, cuanto más blanco es este chocolate de peor calidad es. ¿Lo sabías?

El chocolate blanco es una invención relativamente nueva dado que en Europa se conoce desde la Segunda Guerra Mundial, y es que fue introducido en Suiza durante este periodo por la conocida compañía Nestlé. Este tipo de chocolate es buenísimo para emplear en postres, es dulce, cremoso y combina perfectamente con cítricos, fresas, leche o incluso chocolate negro. 

 

 A pesar de todo, nosotros somos de la opinión de que una vez al año…¡no hace daño! Y más ahora, que estamos en Navidad.