El otoño, aunque no nos lo parezca, tiene sus cosas buenas. Asociamos esta estación a la vuelta a la rutina, el descenso de las horas de luz y el final del buen tiempo: es la estación de la melancolía. Sin embargo, la humedad y las lluvias nos traen cosas buenas como la aparición de setas, un alimento perfecto para esta época del año ya que nos permite hacer frente a la astenia otoñal por su aporte calórico y energético ideal.

Sin duda, son el alimento estrella de la temporada y su alto contenido en proteínas, vitaminas y minerales ayuda a aumentar las defensas y proteger el sistema inmunitario.

Razones por la que deberíamos comer setas en otoño

Las setas de otoño enriquecen la dieta aportando múltiples beneficios para la salud.

  • Energéticas pero con nada de grasa. Las setas de otoño tienen un alto contenido proteico pero su contenido en grasa es mínimo por lo que pueden ser perfectas para las dietas de adelgazamiento.
  • Saciantes. Estos alimentos son ricos en fibra soluble, un nutriente de digestión muy lenta que provoca una sensación de “estómago lleno”.
  • Fortalecen los huesos. Las setas contienen una sustancia denominada ergosterol que con la acción del sol se convierte en vitamina D. Este micronutriente favorece la absorción del calcio y el fósforo, imprescindibles para fortalecer los huesos. Son geniales para las dietas veganas en la que esta vitamina suele ser escasa.
  • Ayudan a controlar el colesterol. Las setas ayudan a disminuir los triglicéridos y fosfolípidos (los niveles altos de estos representan un riesgo para la salud cardiovascular o pancreatitis).
  • Actúan como antioxidantes y defensas naturales. Aumentan los glóbulos blancos que ayudan a combatir los virus y las bacterias.

Las variedades más comunes de setas de otoño

Son magníficas para comer en crudo, laminadas o con un chorrito de aceite y todas ellas resultan muy agradecidas por su aroma, sabor y textura. Las especies más populares de setas de otoño son:

  • El Boletus Edulis (Hongo calabaza). Es una de las setas más típicas del otoño, y por ser tan deliciosa y fragante se encuentra entre las más comercializadas. Forma parte del selecto grupo de Boletus de carne blanca. Es perfecta para guisos o arroces.

boletus-edulis

  • La Amanita Caesarea. Se distingue con facilidad por su sombrero de color naranja y se la considera la reina de las setas por su delicado sabor y por ser muy carnosa. Se puede comer cruda con un poco de aceite, sal y limón, o bien salteada al horno. Pero lo ideal es tomarla en ensalada.

amanita-caesarea

  • El níscalo o robellón. El níscalo tiene el sombrero anaranjado y una carne densa y compacta. De olor acidulado y sabor dulce, es una seta ideal para cocinarla a la brasa con leña de encina o en infinitos guisos.

Níscalo

  • La Chantarela o Rebozuelo anaranjado es una de las setas más populares y conocidas. Su carne dura y compacta casi nunca se agusana. Es ideal para guisarlo en carnes y estofados.

reborzuelo

Setas de otoño: Recomendaciones

Antes de comprar setas debemos fijarnos que estén bien envasadas y/o identificadas y que se comercialicen en mercados regulados. Elige siempre las que no estén manchas, arrugadas o pegajosas.

Salir a buscar setas es divertido, educativo, reconfortante y, al final, delicioso y saludable. Es una tradición española que se lleva a cabo en muchos lugares porque es una actividad perfecta para llevar a cabo en familia. Sin embargo, nunca debemos coger, y menos aún ingerir, setas que no conozcamos ya que algunas especies son tóxicas.